No es casa todo lo que cubre

Un hogar no se hace con cuatro paredes. En ocasiones, algunas estancias albergan situaciones de riesgo invisibles a nuestros ojos que nos pasan inadvertidas por la imposibilidad de estar presentes.

Cuando pensamos en una persona sin hogar, se nos viene a la cabeza, generalmente un hombre durmiendo en un  banco del parque, o, en el «mejor» de los casos en un cajero que, en un alarde de solidaridad alguna entidad ha dejado abierto para estos menesteres. Creemos que esta realidad es algo lejano y aislado, algo puntual de lo que la sociedad no tiene que preocuparse, debido a que, como muchas personas afirman, «hay problemas mucho mayores”. Sin embargo, la realidad, los datos y el interés de algunas administraciones nos dicen completamente lo contrario, y es que, el Sinhogarismo, así, con mayúscula, necesita de mucha información y sensibilización para poder salir a la luz y subir a la palestra de las emergencias sociales.

Afortunadamente, cada día sabemos más y podemos poner nombre a todas aquellas situaciones derivadas de la llamada exclusión residencial que nos dan pie a poder definir situaciones vitales verdaderamente dramáticas y tratar de aminorar las consecuencias que acarrean para las personas que las sufren. Y es que, en muchas ocasiones, hasta que no nombramos las cosas, parece que no existen y el hecho de tener una casa, no siempre significa disponer de un hogar.

FEANTSA, la Federación Europea de Organizaciones Nacionales que trabajan con Personas sin Hogar, se estableció en 1989 como una organización no gubernamental europea para prevenir y aliviar la pobreza y la exclusión social de las personas amenazadas por la falta de o sin vivienda. actualmente con más de 130 organizaciones miembros, que trabajan en cerca de 30 países europeos, entre ellos 25 Estados miembros de la UE. En el año 2017, elaboró lo que conocemos como tipología Ethos (European Typology of Homelessness and housing exclusion), donde quedan definidos 13 tipos de situaciones de sinhogarismo o exclusión residencial.

Esta tipología ayuda enormemente a las entidades que, como nosotros/as trabajamos de manera directa con las personas que sufren este tipo de problemáticas ya que nos sirve de guía para tratar de abarcar un sinfín de situaciones consecuencia de esto, que día a día dificultan la vida de las personas participantes en nuestro Proyecto Eslabón, cuyo objetivo es estar en la calle, en los espacios de relación y convivencia de personas que viven situación de exclusión y vulnerabilidad.

Desde Eslabón, creemos que la sensibilización es una herramienta imprescindible para luchar contra este tipo de problemáticas por lo que queremos hacer una mención especial a esta clasificación, esperando que sirva para ampliar información a cualquier persona comprometida e interesada en el sinhogarismo. Nos parece importante remarcar que las personas que, muchas veces vemos pernoctando en el espacio urbano son solo la punta del iceberg de una problemática social que merece toda nuestra atención.

Eslabón. Equipo de Calle.